La comunicación responsable

Un sistema de educación responsable, se difiere del que no, al compromiso por trabajar a favor del aprendizaje del perro y no solo hacia nuestros intereses mas cercanos.
Esto nos lleva, a disponer de una preparación especifica para el tipo de conducta y de individuo en particular con el que trabajamos.

Nuestros objetivos deben ser reales, no podemos pretender que nuestro perro aprenda mas rápido que mismamente nosotros, ni que otro perro al que conozcamos. Las comparaciones se vuelven odiosas y por otra parte tampoco hay nadie que nos evalúe a nosotros los guías, pese que somos los máximos responsables de los errores y aciertos de nuestro amigo.

Es corriente encontrarse con guías humanos, que a través de diversos programas de televisión y de las tan famosas leyendas que hemos ido generando a lo largo del tiempo, sigan pensando que una educación es cuestión de unos días.
Leyendas, tan absurdas y crueles como las de como actuar cuando el perro se hace ¨pipí¨en casa, las conductas de sometimiento injusto e indebido y demás "técnicas" que tan famosas se hacen y tantísimos problemas acarrean. 

Seguimos encontrando en muchos casos, la idea de que -¡mi perro debe hacer para mi, porque yo mando!-, -¡quiero que mi perro deje de ladrar, pero no dejar de sobre excitar y humanizarlo!-, -¡quiero que deje de hacer pis, pero solo lo puedo sacar 20 minutos!-, aquí podríamos dar un largo etc..

Por ello hay que abogar por el sentido común, la experiencia y la preparación, que son los que te ayudarán a que sin recurrir a estos actos de crueldad INEFICACES, dispongas de los mecanismos para poder ayudar a tu perro a conocer que tarea es la encomendada y cual es el proceso responsable de comunicación y aprendizaje para con el. Así definirás y controlaras los resultados.

Si tu objetivo es formar e informar a tu compañero y divertirte en ese proceso de aprendizaje, este es tu lugar!


LA INOCENCIA ES UN DON DE LOS SERES EMOCIONALMENTE SUPERIORES, CARENTES DE UNA CONSCIENCIA EGOÍSTA Y BANAL, NO ES PARECIDO A UN NIÑO?... EDUCALO!